Monos porfiaos — 02/09/2012 23:52

Apaga la tele, pinta la calle

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La edición “Arte Callejero en Chile” hace un recorrido al arte que se ha gestado en las paredes de Chile. Trazos a veces críticos o simplemente creativos, que caminan de la mano de la “maestría”, son recopilados por Rod Palmer.

Piguan (Gentileza Ocho Libros)

En enero del 2011 se dio luz verde al Museo “Arte de Luz” de la artista visual Catalina Rojas. El proyecto, avalado por la Municipalidad de Santiago, iluminaría el río Mapocho con las obras de Rojas. La iniciativa generó algo que no se veía desde hace décadas: una capa de pintura gris cubrió gran parte de las paredes que bordean el río, destruyendo obras de arte callejero. El gris de la contaminación y de los edificios puso el pie encima. Como si no fuera suficiente la paradoja, la obra “Pobreza material, riqueza espiritual” de Aislap fue una de las pinturas borradas. En mayo siguiente, la obra “Mapocho Navegable” de DVE –sin el pretexto del Museo “Arte de Luz”- también fue eliminada.

"Pobreza material, riqueza espiritual", AISLAP. (Gentileza Ocho Libros)

“Un gris institucional trae de vuelta a la memoria la frase acuñada por los brigadistas de los 80: ‘Todos los colores contra el gris de la dictadura'”, rememora Rod Palmer en “Arte Callejero en Chile” (Ocho Libros). El historiador de arte británico llevó al papel los diversos colores de las paredes de Chile, realizando una radiografía de la escena de artistas callejeros actuales y un recorrido por la historia de esta expresión en Chile.

CAPITAL DEL GRAFFITI
Como cuenta Palmer, esta manifestación artística tiene un precedente claro en el arte de protesta “contra las dictaduras, lo que da un contexto más urgente al graffiti chileno, brasilero y otros países sudamericanos”. “La tradición del ‘arte para todos’ encarnada por el muralismo político de las Brigadas Ramona Parra, Elmo Catalán y Chacón, entre otros, ha sido heredada por una juventud que abraza la cultura Hip Hop y establece un diálogo tan natural como irónico entre Picasso, La Pantera Rosa, el arte precolombino y las figuras del canal de Nickelodeon”, explica la publicación sobre la generación actual de artistas.

Desde los noventas, Brasil –por los intercambios entre Os Gemeos, Vitche y Binho con Cekis y la DVE chilena- y Francia han influenciado el graffiti nacional actual. Su desarrollo ha llevado a que incluso en una publicación del New York Times del 2009, Hervé Chandès, director de la Fundación Cartier de Arte Contemporáneo en París, afirmó que las dos capitales mundiales más importantes del graffiti eran Sao Paulo y Santiago de Chile.

“El arte callejero es cada vez más admirado en el exterior. Notablemente en California, y en Europa, donde han sido invitados más de diez chilenos (Aislap, Vazko, Inti, Fisek, Hes, Charquipunk, Aner y Maher de ALAPINTA, Saile y LRM) en los últimos cuatro o cinco años”, cuenta Palmer, quien ya publicó el 2008 “Street art en Chile”. El británico decidió investigar el graffiti en Chile porque se vio encantado por los colores de los murales en Valparaíso, y luego en Santiago: “Esta expresión visual se manifiesta como arte por su maestría, técnica de las herramientas y su invención inagotable de nuevas ideas visuales; por su contenido a veces chistoso, a veces notablemente urgente”. Recordemos que durante los últimos meses del 2011, las paredes se llenaron de consignas en apoyo al movimiento estudiantil y, de más largo aliento, a la causa mapuche.

La experiencia de Cekis, la crítica comprometida de Agotok –zapatistas y admiradores de Violeta Parra-, el trazo influenciado por los pueblos originarios de Inti y la femeneidad rosada de Dana Pink son algunos de los más de cuarenta trazos de artistas que fueron reunidos para la publicación que también contempla otras formas de expresión, como son los esténciles y los stickers.

Al menos de este libro las pinturas no serán borradas. Y sobre el Mapocho, Palmer aún guarda esperanza: “Se volverá a poner color al Mapocho en Santiago central. Hay que aguantar hasta máximo dos años más el presente Gobierno”.

* En Tiempo de Balas tenemos una copia del libro para ti. ¡Pero esta vez no será tan fácil! Inspírate, ponte tu ropa de camuflaje y pinta en las calles (puede ser con tu material preferido: tiza, lápiz cera, scripto o IDEALMENTE con spray o con técnicas de street art). ¿Cómo sabremos que no lo robaste de la Internet tratando de ser el más pillo? Bueno, en algún lado de tu pintura, aunque sea chiquitito, debe decir “Tiempo de Balas”.

Envíanos una foto de tu obra maestra a concurso@tiempodebalas.cl y te podrás ganar la publicación “Arte callejero en Chile” (Ocho Libros) más tres latas de spray + un mix de caps auspiciadas por Daking Graffstore. Cierre concurso: 26 de febrero.

1 comentario

  • ¡¡ Encuentro a estos jóvenes artistas un gran aporte a la cultura !! una maravilla,los felicito y admiro,falta mas difusión para mostrar a estos talentosos artistas.

    ¡¡ Que pena que hay un ejercito de imbéciles que se dedican a rallar muchas veces sus trabajos y ha ensuciar la ciudad!!

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