Imperio perdido — 07/20/2011 17:42

Reencontrémonos en Mundo Mágico (1983-2000)

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En el año 2000 la directiva de Mundo Mágico decidió cerrar las puertas del lugar y devolverle el terreno a la Municipalidad. Once años después,con toda la porfía de lo que aún nos queda de niños, cruzamos sin preguntarle a nadie (aunque en realidad no había nadie) el umbral que separa la magia de la normalidad. Y nos encontramos con algo sorprendente: este parque, aún en ruinas, sigue siendo divertido.

Estado actual del logo de Mundo Mágico. Por Auxilio.

“Un sábado de invierno en el que el frío anda un pichintún más amable que otros días es la ocasión perfecta para ir a Mundo Mágico. ¿Qué? ¿Ya no existe? ¿Sólo conocen Fantasilandia?” Así podría comenzar una pesadilla del Osito Willy, esa alegre bolita amarilla y negra que por tanto tiempo nos divirtió y que hoy debe andar rodando como fantasma por ahí cerca del metro Pajaritos, lugar donde se encuentra el ya en ruinas parque temático.

En noviembre del año 2000 la directiva de Mundo Mágico (los mismos dueños de Fantasilandia) comunicaba a animales y controladores de juegos que el Jardín Gigante, el teatro y todas las instalaciones del parque cerraban sus puertas. Así se abría paso a los sueños baldíos de una generación de niños que se divertirían, de ahora en adelante, con juegos en línea, sofisticadas animaciones y montañas rusas extremas. Los nuevos niños preferirían a un inalcanzable Max Steel en vez del debilucho y cariacontecido ganso llamado Quincy al que nosotros, un poco más “gansos” que ellos, queríamos conocer.

Once años han pasado. Como participantes de un colectivo que funciona con nombres de broma, es decir, lo más parecido en versión adulta a un club mágico, nos dirigimos a la más diminutiva de las estaciones de metro (Pajaritos) para avanzar por el camino que borró el tiempo de nuestro paraíso infantil.

Jardín Gigante hoy. Por Auxilio.

Niños encogidos

A lo lejos vemos las cumbres de unos pastos verdes inmensos. “¡El Jardín Gigante!” gritan silenciosos nuestros corazones. Nos acercamos sedientos de fantasía a este lugar que nos hacía sentir como en esa película tan absurda como maravillosa ¡Querida, encogí a los niños!. La barrera de la realidad se nos interpone. Más cerca distinguimos cómo las plantas resquebrajadas hoy se elevan secas y ruinosas entre llantas de neumáticos. Tras unas reforzadas rejas, este pedazo de nuestra niñez oficia hoy como bodega de repuestos de una automotora. Hay un perro adentro, pero no es el desesperantemente simpático Perro Maxi. Es un pítbul que protege el lugar de todos los exniños maldadosos que pretendan saltar la reja y entrar.

La empresa que ahora ocupa el jardín también se quedó con la boletería del parque. La automotora es la que administra ahora “la entrada” de Mundo Mágico. La mayor parte del parque, sin embargo, pertenece a la Municipalidad de Lo Prado. Nos damos la vuelta para llegar a la parte de atrás, donde también está el atrás de nuestra memoria. Pisando hojas secas alcanzamos la otra puerta de entrada al mágico parque y decimos adiós a las plantas, caracoles y chinitas del Jardín.

Con toda la porfía de lo que aún nos queda de niños, cruzamos sin preguntarle a nadie (aunque en realidad no había nadie) el umbral que separa la magia de la normalidad. Y nos encontramos con algo sorprendente, que tal vez sólo pudimos descubrir gracias a la imaginación que cultivamos en la infancia: Mundo Mágico, aún en ruinas, sigue siendo divertido.

Pedacitos de Chile en pedazos

Vamos por la entrada de lo que fue Chile en Miniatura (una gran maqueta que representaba nuestro país de norte a sur y que podía recorrerse en tren). Nos acercamos con lentitud digna de tarde de sábado al túnel por el que pasaba la línea del minitrén. Entremedio hay unos jóvenes que tocan tambores y otros instrumentos de percusión. Nos perdonarán los detectives rigurosos como el Inspector Metete, pero ni pensamos en preguntarles qué hacen ahí. Lo que nos seduce es el lugar, ese suelo de masilla despintado y diverso en volúmenes. Es como la tierra que un furioso Gúliver terminó desmoronando. El gigante dejó el país roto, el mar seco y las casas despedazadas.

Chile en Miniatura ya no se parecería a Chile de no ser por la cordillera que aún está en pie junto a algunos islotes. Nos detenemos en lo que parece ser una pajarera. Uno de nosotros entra. El sol directo apunta al interior del refugio pajarístico y le da un matiz de calor al pichintún de frío que hace. Cuando el sol se vuelve un poco más egoísta seguimos la ruta del tren al sur, aunque sin flores ni mil animales. A trancadas grandes llegamos a la Patagonia, que es la única parte que conserva casi intacto su relieve en Chile en Miniatura.

Colchón (¿de ganso Quincy?) encontrado por Auxilio.

Como si tuviéramos la licencia de comportarnos como niños porfiados, corremos y saltamos de cordillera a isla y de mar a volcán. Nos encontramos con lo que podría ser la cama de Quincy: un colchón roñoso bajo unos árboles tirado a la altura de Linares. Harta basura en Mundo Mágico, pero no la suficiente para tratarse de un lugar “abandonado”.

El frío empieza a habitar la Tierra del Fuego y unos sorbos de vino parecen ser la solución pasajera para quedarnos un rato más ahí. Tras recrear con desvergüenza algunas danzas kaweshqar conversamos sobre los personajes del pequeño drama barroco que sucedía cada fin de semana en el Teatro Mágico. Llegamos a la misteriosa conclusión de que el Osito Willy era el más irrelevante de todos los personajes, pero que por eso mismo todos lo querían más. Entonces emprendemos la vuelta, pero no devolviéndonos por lo que queda de Chile sino bordeando la reja del Mundo, una especie de Atlántida pobre que colinda con la Avenida Óscar Bonilla.

Caminamos lento con la mirada anhelante de encontrar algo, alguna pista, un botón de la chaqueta de Chanchini Cecini o una matraz destrozada de la familia de patos inventores. Pero sólo nos encontramos con una animita llena de regalos, flores, pequeños juguetes y hasta un chicle sin abrir. Esta alma, que tal vez antaño trabajó en el parque, sigue cuidando este sitio que lucha contra tiempo para no llegar a ser eriazo.

Recuperar la magia y la memoria

En la caseta de la entrada trasera aparece un guardia al cual le resultamos invisibles. Ya se han ido los alegres tamborileros. Finalmente llegamos al teatro, hoy escenario cultural de la Municipalidad de Lo Prado, y donde antes se presentaron los conciertos de rock interespacial de los Mágicos del Ritmo. ¿O tal vez nunca tocaron allí?  Sobre ruinas es más fácil reinventar. Este sector sí que está bien cuidado: limpieza, orden y  bellos murales contrastan con el estado en que el mal gobierno en miniatura de Chile en miniatura dejó a aquel territorio.

En la entrada del Teatro Mágico sacaron la segunda palabra de su nombre, quedando un vacío espectral que causa entre nostalgia y risa. Divagamos sobre los fantasmas, casi siempre buenos, que se nos han aparecido en la tarde y llegamos a la conclusión de que también tenía que haber magia negra entre las magias de este parque, porque este lugar reunía todos los colores.

Al costado del teatro encontramos una tabla con ruedas que lleva pintada la bandera chilena. Decidimos sacarla de su lugar de reposo. Nos subimos por turno, llevándonos o intentando manejarla como haciendo surf. Luego nos subimos al mismo tiempo —porque cabemos de pie— y las ruedas del skate patriota nos llevan a  una pequeña pendiente. A punto de quebrarnos cualquier hueso saltamos al vacío, que queda a unos 20 centímetros de nosotros. Se oye un gran estruendo, pero el guardia tácito no se pronuncia. Las puertas de salida nos esperan, por los mismos motivos que hace 15 años: nos empezamos a portar mal y además, ya se hace de noche.

Los vacilantes contenidos de nuestra memoria a largo plazo no consiguen en esta oportunidad, reconstruir los elementos y las preguntas más importantes que nos surgen en este lugar: las canciones, el Juramento Mágico, la tía Paula y la tía Karol, la famosa invitación “Encontrémonos en Mundo Mágico”, el fundamento del poder de Chanchini Cecini, La buena onda de Leonicio, la vida actual del Perro Maxi… Tantas veces estas imágenes aparecen en nuestro paseo y son proyectadas hacia la ruina, que nos quedamos con una inquietud en el dedo gordo del pie que sube al cerebro y al corazón.

Necesitamos saber por qué la rubia (Karol) reemplazó a la morena (Paula), cómo fue la historia del auge y caída de este imperio perdido y sobre todo cuál era el verdadero misterio del Inspector Metete. Días más tarde concertaríamos una entrevista con Francis, una chica de 32 años que, a partir de un fanatismo incondicional por la Tía Paula, hoy se ha interesado de tal forma por el parque que está realizando un documental sobre Mundo Mágico. Aún no lo sabíamos, pero los secretos que nos contaría Francis nos dejarían, además de turulecos y boquiabiertos, con la certeza de que la magia, esa magia, puede volver a existir.

Puedes ver la entrevista a Francis González AQUÍ.

15 Comentarios

  • notable! el cambio que tuvo mundo mágico de como lo recuerdo a pesar de mi edad! solo a 10 minutos de mi casa! aun recuerdo esas montañas y las plantas gigantes! y ver la escuela de circo ahí me da un poco de pena! porque tuvo que desaparecer la magia de 1 generación! yo encantado llevaría a mis hijos a mundo mágico! que vuelva!! nunca sera lo mismo la grandeza pero falsedad de fantasilandia contra la inocencia y nostalgia de este parque de diversiones!

  • Muy lindo artículo, a pesar de solo tener 8 años cuando cerraron el parque, yo lo alcancé a disfrutar mucho, creo haber ido mas de 5 veces, y tengo demasiado recuerdos en mi mente de ese hermoso y realmente mágico lugar, hasta recuerdo que crecí viendo el programa en tv, escuchando los cassetes, realmente mundo mágico estuvo acompañandome en toda mi niñez, la verdad que me da bastante pena pasar por ahi y ver como está, como tanta magia pudo convertirse en escombros, sería hermoso que volviera existir, y poder llevar a mi hijo para que se sienta tan maravillado como me llegué a sentir yo. A cruzar los dedos para que eso ocurra, creo que lloraría de emoción..

  • Que lindo recordar la infancia! ayer anduve por allá y aledaño al terreno de mundo mágico hay una comunidad que ayuda a niños en riesgo social, El circo del Mundo se llama es una muy linda comunidad.
    Buena nota, Saludos!

    p.d. Rajense con una entradita para ir a ver a los Auténticos decadentes!!

  • Fome la wea de parque niun brillo menos mal que se acabo

    • Francis , primero que nada felicitarte por tu crónica ..puedo agregar como dato que hasta hoy mantenemos contacto con algunos osos, piratas, tramoyas,guardias, personal de alimentación y operaciones etc. quienes una o dos veces al año nos juntamos a contar anécdotas e historias, ver vídeos de esos años con mucha nostalgia ya que fue una época inolvidable para nosotros.. también recordamos a los que ya no están con nosotros como Goyo y Escarate (mantencion) y Julio Vasquez (maqueta )
      a quienes recordamos con mucho cariño .
      un abrazo y estamos incluidos en facebook

    • voy soy fome muerto de hambre

  • los comentarios del tal chispa valen hongo, porque no tuvo la oportunidad de conocer ese lugar tan hermoso que sera recordado por siempre

  • te amo jotdan

  • que lindo parque de entretenciones, es lo mejor que recuerdo de esos años, como me gustaria volver a eso años.los comentarios estupidos de algunos usuarios es porque nunca tubieron la oportunidad de estar en ese lugar hermoso, asi que quedence con las ganas nomas,jajaja.

  • Me enkantaria volver a repetir con mi hija esos momentos innolvidables, como yo los pase con mi vieja… Hoy ya tengo 24 años y recuerdo mxas cosas q vivi ahí cuando se me que2 atrapada la zapatilla en el park gigante… Aun tengo fotos con la tia paula el osito wili el ganso, el perrito maxi etc. Momentos demasidos bellos.

  • Tuve la oportunidad de conocer grandes personas en Mundomagico – un saludo cordial y afectuoso para todos, y los que algo aportamos a una generación que aun se recuerda los momenytos magicos – Alejandro Castillo

  • menos mal que cerraron esa guea fome..si ala gente le regalaban entrada y ni iban

  • *n* cada ves que paso por ahi ,me digo ojala algun dia lo abran como era antes , , tengo fotos desdeke tenia unos 6 años :c <3 muy lindos recuerdos me encantaba ir para ayá .saludos

  • Para aquellos genios que tratan de botar a la basura esa ilision de cuando uno era niño no tienen derecho a opinar en este foro, si son resentidos sociales peor, el Munod Magico fue y sera para algunos un bonito recuerdo.

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