Imperio perdido — 09/01/2011 11:48

Me fui de tomas: Internado Nacional Barros Arana

Publicado por

“Soy un ex-alumno” fueron las palabras que bastaron para poder volver a transitar por los patios del INBA. Bajo una reconstrucción post-terremoto precaria, los estudiantes en toma se mantienen firmes y unidos bajo un edificio que no caerá: la hermandad.

*El autor de este artículo fue recientemente galardonado por el I Concurso de Reportajes Leonardo Henrichsen de la Asociación de Corresponsales de la Prensa Internacional -organizado con el apoyo de CEPAL, FAO, UNESCO, OIT, Universidad Diego Portales, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y Fundación Imagen de Chile- con sus reportajes “En Copiapó, un parto con Esperanza” y “En Chile, el infierno de los pobres ahora se llama cárcel”.

INBA

Fotografía: Gregorio Rivas.

Unos veinte alumnos bloquean el ingreso al Internado Nacional Barros Arana (INBA). Llevan más de tres semanas en toma, pero ninguno muestra señales de cansancio. Toses y gritos colorean el ambiente.

Algunos cantan mientras custodian la puerta de ingreso ubicada unos metros más abajo de la tradicional entrada de Santo Domingo 3535. Después del 27/F, el principal acceso al colegio, y que lleva al histórico Hall Central, está cerrado. Nadie sabe en qué consisten las obras de reconstrucción de la imponente edificación de tres pisos que data de 1902 ni dónde se ubican la rectoría, biblioteca y museo.

Los estudiantes tampoco entienden por qué la reconstrucción no partió por las salas de clases dañadas y se optó por instalar 25 módulos de emergencia que son rechazados por todos.

Por lo pronto, nadie pasa al establecimiento. Ni las numerosas pololas o amigas, mayoritariamente con insignias del Liceo 1, que circulan por el lugar.

-¿Quién eres? Pregunta un adolescente con capuchón y actitud desafiante.
-Un ex alumno- digo, y el callejón humano se abre en silencio.
Del INBA han egresado premios nacionales, parlamentarios, diplomáticos, destacados deportistas, empresarios y hasta un ex Presidente de la República.
-Pasa, me dicen. Como puedo comprobar, la “hermandad” se mantiene a pesar de los años.
Por un viejo portón lateral llego al Patio Verde, que hoy alberga a los cuartos medios. De unos antiguos basureros de lata se elevan famélicas columnas de humo. Un par de niños, de no más de 14 años, caminan sin apuro a cualquier parte.

“Hola”, me dicen. Respondo con un saludo y le pregunto si hay algún adulto en el colegio.
Mueven la cabeza negativamente.

En la actualidad, el colegio tiene una matrícula de 1.800 alumnos (cuarenta en promedio por sala). “Pero no son más de 200 los internos”, cuenta un funcionario que de suerte anda por los patios. “Desde 1994 está habilitado un nuevo edificio de dormitorios con cuatro pisos y capacidad para 900 camas y la mayoría está en desuso”, agrega.

La gran mole tiene capacidad ociosa y se nota.

De las nueve salas del Patio Verde, la mayoría están con sus cielos caídos, las paredes y los pisos sucios y los casilleros destrozados.

Nada ha cambiado desde mi egreso hace ya varios lustros, reflexiono.

Ya en el Patio Amarillo, donde hasta antes del 27/F funcionaban cinco canchas de básquetbol en los recreos, la situación es peor. Las treinta salas del primer y segundo piso están clausuradas, mientras que el tercer piso ya no existe. De hecho, el lugar estuvo cerrado y los alumnos, en una especie de motín interno, recuperaron su patio más importante.

“Las salas no están malas, queremos estudiar acá y no en los módulos”, dice Byron, sentado frente a otra fogata avivada por cinco chicos que echan libros y cuadernos viejos a la hoguera. El tibio sol de la mañana no alcanza a abrigar las manos, más si estamos en las ruinas de lo que fueron los dormitorios del tercer piso. Infraestructura histórica que ya no existe más y que los jóvenes reclaman y añoran.

Pasamos al tercer patio importante, de los muchos de este colegio: el Siberia. Aún cuando algunos cielos están caídos, las cinco salas originales se ven en buenas condiciones. Sin embargo, los módulos instalados ahí, como salas alternativas después del terremoto, unos pegados a otros, amontonados, sin calefacción o aire acondicionado, arriba del barro, son la principal queja.

“No entendemos por qué no se licitó la reconstrucción del Patio Amarillo como prioridad. Los módulos son atroces para hacer clases. Los profesores y los chicos tienen dolores de cabeza, pues se prometió que tendrían ciertas características que no son reales”, explica un anónimo alumno.

El chico es oriundo de la Región de Tarapacá. Reconoce venir de una familia pobre. Llegó a Santiago gracias a una beca Centenario. “Con muchos compañeros vivimos todo el año acá, es nuestra casa y eso es lo que las autoridades no entienden. Viajo dos veces al año donde mis papás, pero no importa. Si no fuera por el INBA mis expectativas de entrar a la universidad serían mínimas y yo quiero estudiar medicina aquí o irme al extranjero”, dice.

Los módulos son pequeños. Ahí, apretaditos, sofocados por la falta de ventilación, sin percheros o casilleros para guardar los útiles, estudian cuarenta jóvenes, que hoy lo único que piden es volver a ocupar las viejas aulas llenas de historia.

Dicen que no depondrán la toma hasta que sean escuchados.

Ya es hora de irse. Una extraña mezcla de nostalgia me invade. Por estos fríos patios anduve yo. Un chico de séptimo duerme tranquilamente, mientras otros dos juegan con un computador portátil. Nadie los cuida, sólo los más grandes, que velan por su alimentación y seguridad. Ninguno quiere irse a su casa y abandonar el movimiento.

“Tenemos frío y a veces nos aburrimos, pero somos inbanos” dicen a coro. “Estamos juntos en las buenas y en la malas”, se despiden mientras unos tarros de atún son vaciados en una fuente. Una cena de campeones antes de otra helada noche de internado.

14 Comentarios

  • Hay que reconocer que quizás no fue priorizado el orden de las obras pendando en los alumnos, pero hay que reconocer que son más de 3.000 millones lo que se destinarán para su reconstrucción, lo que pagará en parte la deuda que el Estado tiene con una de las Instituciones de Educación Públicas de más tradición y que más chilenos ha entregado a las artes, la cultura, historia, ciencia, el deporte y la política. El INBA sín duda es de los lugares que ha generado mayores aportes al desarrollo de nuestro Chile, durante más de 100 AÑOS.
    Felicito al autor de este relato, aunque se la paso no colocar “INTERNADO” y no Instituto….
    Yo creo que esos 700 Internos que podrían acabar con la capacidad ociosa de los dormitorios, deben ser cubiertos por jóvenes como el que se señala que viene de la Región de Tarapacá y que les permite mejorar sus opciones de vida. Yo tambien estudie en el INBA y llegue desde provincia y fue mucho el aporte que me dio el Internado para permitirme ser Profesional……

  • oh buitro…..me has hecho entrar en un estado de nostalgia tan inmenso que no tengo palabras para demostrarla …….solo me queda pensar en los maravillosos momentos que vivi en el INTERNADO junto a todos los amigos de INTERNADO

  • Excelente artículo compañero Inbano, refleja en esas líneas todo ese sentimiento que hace diferente la estadía en sus salas a todos y cambia para siempre el destino de quienes pasamos por todos los patios llenos de tradicón y el espíritu de hermandad.
    Ojalá que el dinero prometido llegué, porque para el anterior terremoto (1985) también se prometió reparar todo y nunca pasó nada.
    Creo que debemos hacer sentir el descontento de toda la comunidad de inbanos y exigir una solución real y no eso módulos que a todas luces son más un problema que nada.

  • Gracias compañero, expresaste muy bien en tus letras el sentimiento de la última vez que caminé por los pasillos de nuestro glorioso Internado….. fuerza a esos muchachos que hoy caminan por nuestros pasos y de tantos que ya no están con nosotros…. esté en aquellos que tienen el poder y la influencia levantar este monumento a la hermandad…. Internado tus hijos te brindan…… Excelente Buitro como siempre!

  • con nostalgia reuerdo aquellos tiempor hermosos de juventud en esas aulas,gran aporte paar mi vida me ha dado el internado es una pena que las autordades no entiendan que el INBA,no es un liceo mas del monton es el INBA un gran educador que si ha decaido fue por la negligencia de las admnstraciones que lugraron con el y lo llevaron donde esta,pero los INBANOS no se rinden y el INBA volvera a su lugar que le corresponde y refrindome a la ota rabia me da cuanado en la prensa periodistas analfabetos lo llaman instituto ,si solo lelleran la entrada de sto domingo 3535…………I…..N…..B….AAAAAA………INBA

  • Gracias querido hermano INBANO, todos sabemos de la gratitudad que tenemos hacia nuestro Internado, cuna de grandes hombres que han si y son hombres libres, con derecho a expresar sus ideas.
    Realmente el estado deplorable en que se encuentra, no solo es causa del terremoto, si no de muchos años de abandono, todos sabemos que durante 17 años de regimen dictatorial nada, pero nada, aporto el regimen al Internado, ah si amplio las instalaciones del Ejercito, conlindantes a nuestro Colegio, despues siendo Presidente de la Republica Don Patricio Aylwin A. (exalumno)se construyo un pabellon destinado dormitorios. Pero despues solo algunas mejoras esteticas como la piscina, cabe hacer notar que la cancha de cesped sintetica fue con aportes de nosotros los exalumnos.
    Seguro estoy que como “buenos hijos primero y ciudadanos concientes despues”, seguiremos luchando en las lides del bien manteniendo en alto lo que yo llamo “espiritu INBANO”

  • “GRANDES RECUERDOS”, felicito el relato, y al aguante los que aún se mantienen en la TOMA. ¡¡¡ FIN A LA MUNICIPALIZACION !!!

    SALUDOS

  • FELICITO AL AUTOR DE LA CRONICA, COMO EX ADMINISTRADOR DEL CASINO DURANTE NUEVE AÑOS ME EMPAPE DEL SENTIR INBANO, LUEGO COMO APODERADO, VIVI LO QUE SIGNIFICA PARA CADA UNO DE NOSOTROS EL HABER PASADO POR EL INBA, UN ESPECIAL RECUERDO A AQUELLOS MAESTROS Y AUXILIARES QUE COMPARTIERON UN MOMENTO DE SU TIEMPO CON NOSOTROS, A LOS NIÑOS HOMBRES DESPUES TODA LA GRATITUD, GRATITUD, YA QUE HASTA HOY COMPARTO CON CADA UNO DE ELLOS LA VIVENCIA MASS HERMOSA DE HABER SIDO PARTE DE LA FAMILIA INBANA, GRATITUD, GRATITUD.
    ADMINISTRADOR CASINO FEDS.A. (1992-2002)

    • Hola Armando

      No estoy segura espero que seas tu el Armando Bruna que estoy tratando de ubicar, trabajamos juntos en Princesa y también hiciste mi matrimonio, bueno si eres tu contactame a través del correo de mi hijo, bueno saludos.

      Mabel

  • Yo soy un ex-alumno de la generacion del 96 e idependientemente del tema de la toma,que lo encuentro lamentable que los estudiantes hayan llegado hasta ese extremo pra reclamar por algo que a futuro nos servira a todos,queria comentar el lamentable estado del internado,yo fui al poco tiempo del terremoto y tengo que reconocer que llore cuando recorri los pasillos y en especial el patio amarillo donde se imponia una edificacion de 3 pisos en la cual muchas veces la use para fumar escondido,pues ya no existia y asi continue mi recorrido hasta llegar a lo mas moderno del internado,los dormitorios,dormitorios que tuve la suerte de poder usarlos nuevos y recien inaugurados en el año 94 por patricio alwyn presidente de la epoca y ex-alumno,fue muy trizte verlos ocupados en su mayoria como bodegas donde se almacenan todos los catres en desuso y averiados,carentes de pintura y de mantencion,tengo que reconocer que me fui muy apenado por lo que vi,pero aun asi el INBA lo amo profundamente,ya que fue mi escuela,mi hogar y en la cual me desarrolle como joven,de muy buen pasar con grandes valores inculcados a la vida con la convivencia a diaria con tus compañeros que a veces pasaban a ser tus hermanos y tu familia.

  • Bonito relato, aunque creo que se necesita más que una toma para recuperar el que en algún momento fué el más grande colegio de America.
    Sin lugar a dudas las condiciones actuales del colegio son deplorables, he de esperar que se logre reconstruir de la mejor manera posible su infraestructura y por sobre todo recuperar su estatus de INTERNADO NACIONAL, ese es el punto al que se deben dirigir los esfuerzos de todos y cada uno de los miembros de la comunidad Inbana, sólo de esa forma se podrá seguir contando con un establecimiento de calidad para todos los hijos de Chile y America Latina, por lo pronto, creo que el fin a la municipalización es el primer gran paso para iniciar los cambios de verdad.
    Un gran saludo a todos los Inbanos, en especial a la generación 1997.
    Gratitud,Gratitud,Gratitud!.

  • Buitro, creo que reflejaste de lo mal en peor que avanza la desprocupación por el Internado. Lindas palabras que me recuerdan nuestros mejores momentos, pero también me hace recordar aquellos malos recuerdos que pasabamos por alto y que nos hicieron hijos del rigor. Es triste, quizas pensar, que al paso que va la despreocupación, algun dia pueda desaparecer el Internado. Quizas algún buen ingeniero (ex inbano) pueda desarrollar algún plan para eliminar la capacidad ociosa y mejorar lo que queda del antiguo Internado.
    Gratitud… nos vemos en noviembre…

  • hermanos es increible la emocion que he sentido al leer esta cronica me invadio la nostalgia, estuve en el internado una semana antes de comensar las tomas, paso a diario por su frontis y cada ves entiendo másal movimiento, no decaigan hemanitos, luchen por lograr sus metas y somos muchos los que quemos nuestra alma matter

  • Al leer la visita de nuestro compañero,también me invaden tantos recuerdos,vivencias una importante parte de mi vida que la llevare por siempre,lamento de lo que me entero y si expreso todo mi apoyo como ex-inbano a mis compañeros en paro,mucha fuerza,estamos con ustedes y que las autoridades competentes se dejen de blufear y se pongan las pilas con el internado

Comenta

— obligatorio *

— obligatorio *