Medio siglo de vida santiaguina ha pasado a través de las ventanas del Bazar Banderas. Dentro de él se encuentran íconos de la cultura popular, como la clásica peineta Pantera -”legítima” y a sólo $990 pesos-, hojas para afeitar, anilinas e incluso antiguos afiches de la Teletón, con imágenes del Chino Ríos en su mejor momento. Un tutti fruti de colección, atendido por su propio dueño.




















Recuerdos kitch. Así denomino estos artilugios sacados del baúl de la abuelita, o mejor dicho tía-nunca tan viejo- que proyectan a la memoria momentos cursis, patéticos, hogareños o melancólicos. Aunque las cosas sean nada, nos acompañan siempre. He ahí su valor con carga emotiva retroactiva. Una chaqueta usada me compré en calle Bandera. Es ropa, al fin y al cabo. Mientras sirva tienen valor. Mientras que estas cosas del almacén parecen más cosas sin razón de ser. Fueron un día lo que hoy no son. No sé si es más ocioso el que retrata eso o el que vende eso. O peor aún. Yo soy el ocioso, tal vez, porque gasto palabras que espero sean leídas. Viva el pasado. Viva la onda retro. Los 80`fueron mejor que los 90`. Prefiero vivir mi presente en retrospectiva que digitalizar mi mente con las tecnologías. A recuperar las cosas perdidas. Salud.