A lo bonzo — 11/04/2011 16:57

Animitas: El comidillo de los vivos

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Bajo el “Olmo del degüello”, en cementerios y calles , entre certezas y misterios se alzan las animitas de Marinita, Romualdito y el ex Presidente José Manuel Balmaceda. Oreste Plath dice que “las animitas nacen de la compasión de un pueblo”, pero a veces son los muertos los que terminan compadeciendo a los vivos.

Una de las animitas más grandes del mundo, aunque no tiene nombre. Por Auxilio.

No quiero hablar de la muerte inhabitable. Quiero pensar en una muerte que es más bien color, tiempo, historia, espacio y lugar. Concebirla como una construcción viva, porque somos nosotros los que la ritualizamos. Los muertos harán lo suyo donde sea y como quieran, los que estamos acá les pedimos ayuda. Las animitas se levantan cuando ocurre una muerte trágica, al menos esas son las señas que nos da el camino.

He aquí el cruce de tres ánimas que emergen en Santiago. Tres estructuras que cuentan con una economía propia: una diferenciación del espacio público que hace convivir temporalidades profanas y sagradas en una mismo espacio.

Vía ojoconlacupula.wordpress.com

Marinita (¿?-1945)
Se encuentra al interior del Parque O’Higgins, bajo el “Olmo del Degüello” -árbol bautizado así después de un crimen-. Marinita Silva Espinoza fue una niña de cuatro o seis años, quizás sordomuda. De lo que no cabe duda es que fue asesinada por su padrastro en ese mismo lugar el año 1945. Sobre ésta certeza se han construido nuevas versiones que no le quitan validez al relato policial, sino que le agregan los elementos naturales del espíritu medio morboso de lo trágico.

Dicen que su padre postizo la degolló porque traía muchas discusiones entre él y la madre. También “se cuenta” que al presentarse ambos ante la policía, la madre no parecía conmovida, así que ésta quedó notificada como cómplice del crimen. Los milagros que le piden a esta niña son de toda índole.

Vía matigrafic.blogspot.com/

Romualdito (¿?-1933)
Se encuentra en la calle San Borja y su historia es difusa. Hay datos que señalan 1933 como la fecha de su muerte, pero existen placas que datan de 1931 en adelante. Una posibilidad es que ése lugar siempre haya sido un cruce peligroso, por lo que tal vez no sólo este personaje murió ahí. Algunos dicen que era un niño que falleció atropellado, otros, un joven con síndrome de down al que asesinaron. También se ha dicho que era un huaso que se vino a operar y cuando salió del hospital fue asaltado y muerto, e incluso hay quienes aseguran que era mecánico. Basada en la oralidad polifónica de sus propios fieles, la figura de Romualdito se mantiene viva entre velas,flores, placas, dinero, oraciones, cartas y fotos. Para el santo popular los pedidos son variados y su imagen es muy reconocida por la gente de la zona y de otros lugares del país.

Vía fernandomaneromg.blogspot.com

Balmaceda (1840-1891)
Quizás su alma yace más en la esperanza de los “porros del curso” que en un panteón o cenotafio. Fundador del Instituto Pedagógico (1.889) el mártir se ha convertido en una especie de santo patrono de los estudiantes. Conociendo el área puntual de sus favores académicos, hay algunos que se han atrevido a hacer pedidos externos: asuntos relativos al trabajo y a los amoríos de los mismos adolescentes que se acercan para pedir por sus notas.
A diferencia de otras animitas Balmaceda no surge de la oralidad, aunque puedan haber distintas versiones, el ex Presidente conforma parte de la historia oficial, lo que no deja tanto espacio para la “clásica dinámica animista” que suma los elementos del comidillo macabro de la muerte.
Como forma de pago o certificación de los favores cumplidos decenas de corbatas adornan el panteón entre cuadernos “completos”, pruebas aprobadas y cartas de agradecimiento. Las placas están prohibidas, pero no escasean las oraciones escritas al interior del mausoleo.

3 Comentarios

  • Pienso que se tiene una gran equivocación, Sylvia Plath, no escribió sobre el tema de animitas, sino Oreste Plath.

    La autora que se cita es más conocida como poeta, y por supuesto que escribió sobre la muerte, como casi todos los que se suicidan, especialmente los escritores. Conozco muy bien el tema de cerca por ser hija de la escritora Pepita Turina, que también tomo esa determinación y escribió muchas reflexiones sobre ello.

    Karen P. Müller Turina

  • gracias por la aclaración. Saludos.

  • No tenía idea de lo de Balmaceda. Una de las cosas que más me fascinan de las animitas, es cómo son respetadas, independiente de si se cree o no en ellas.

    Porque en nuestro lindo país un wn con plata puede mandar a destruir un colegio, un hospital, un monumento nacional, un glaciar, pero la animita siempre es conservada.

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